¿Sabes qué?

SERIE: Fragmentos
06 


¿Sabes qué?

Un día...

Es el  horario pactado, y ahí estaba. Su mirada era escurridiza. Sus ojos fingían ser feliz, pero no. Quizá se engañaba así misma, al escucharlo sus palabras eran perturbadas, su estado de ánimo no transmitía paz, su actitud de huir  a algunas preguntas era obvio.

Me pregunté a mis adentros y quise decir, ¿En qué te puedo ayudar? pero no lo dije algo así, porque suponía y parecía que se consideraba demasiado fuerte, valiente, independiente para no necesitar la  ayuda de nadie. De hecho, he podido comprender que así lo cree. Y me decía a mí, ¡Oh, quisiera ser como tú, pero no lo soy!  A la vez, pensaba,  ¿Realmente los  seres humanos creemos que nunca vamos a necesitar de nadie? Y la respuesta, en el sentido común es obvia que necesitamos. 

Seguido de sus argumentos, pensé en que debía seguir oyendo sus pensamientos e ideas, quizá lo necesitaba. Quizá en su interior no tiene paz. Quizá a mí me hagan tambalear en mi ánimo o acciones al sentirme "presionada" de tomar decisiones.  Pero luego me di dije: soy  parte de esta sociedad, parte de los humanos que están de pasada por este mundo. Quizá también voy a otros humanos con mis cargas y argumentos nada buenos y aún así me prestan sus oídos. 

  • ¿Por qué no escuchar a otros?
  • ¿Por qué no sentir su sentir?
  • ¿Por qué no soportar a veces sus tormentas?
  • ¿Acaso también es amar, al regalar unos minutos a la otra persona y dejar de lado la indiferencia? 


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